Kroniq Games · Entretenimiento

La Odisea de Nolan: la apuesta más arriesgada de Hollywood en 2026, vista desde la industria

Un profesional de producción analiza el formato IMAX 70mm, el presupuesto de 250 millones y la estrategia de Universal en el estreno de La Odisea.

El 17 de julio de 2026 se estrenó en cines de Estados Unidos y Reino Unido “La Odisea”, la nueva película de Christopher Nolan para Universal Pictures. Ya se ha escrito mucho sobre la trama y el reparto. Yo llevo años dentro de una productora de animación viendo las decisiones que nunca salen en el tráiler: calendarios, formatos, ventanas de estreno, presupuestos que hay que defender delante de un consejo. Desde ahí, “La Odisea” no es solo una película grande. Es una de las apuestas más raras que ha hecho un estudio mayor en mucho tiempo.

En corto: Nolan ha rodado la primera película narrativa íntegramente en IMAX 70mm, con un presupuesto estimado de 250 millones de dólares y sin ninguna franquicia detrás. Universal sostiene la apuesta con una ventana en salas extendida. Y en España, nadie va a poder ver la copia exacta que Nolan diseñó: ninguna de las 41 salas del mundo con proyección IMAX 70mm íntegra está aquí.

Matt Damon interpreta a Odiseo en "La Odisea", escrita, producida y dirigida por Christopher Nolan
Foto oficial de prensa: Universal Pictures

Qué se ha estrenado y quién sale en pantalla

“La Odisea” es una película de acción épica escrita y dirigida por Christopher Nolan que adapta la Odisea de Homero. Matt Damon interpreta a Odiseo, el rey de Ítaca; Anne Hathaway da vida a Penélope, su esposa. Completan el reparto coral Tom Holland, Robert Pattinson, Zendaya, Charlize Theron, Lupita Nyong’o y Samantha Morton.

Anne Hathaway como Penélope y Tom Holland como Telémaco en "La Odisea"
Foto oficial de prensa: Universal Pictures

La película tuvo su estreno mundial el 6 de julio en el Odeon Luxe Leicester Square de Londres. Celebró además su primera premiere oficial en India, en Bombay, los días 10 y 11 de julio. La gira promocional ha tratado el estreno como un acontecimiento global, no como un simple lanzamiento de cartelera. Dura 172 minutos: dos horas y 52 minutos, la película más larga de Nolan hasta la fecha.

Se rodó entre febrero y agosto de 2025 en localizaciones reales —Marruecos, Grecia, Italia, Escocia, Islandia, Sáhara Occidental y Malta— además de en los estudios de Universal en Los Ángeles. Nada de eso es casual. Es la primera señal de que este proyecto se ha planteado con la lógica de una superproducción de estudio clásica, no de un drama de autor con presupuesto medio.

Rodar en IMAX 70mm íntegro: la apuesta de formato

Esta es la cifra que de verdad cambia la conversación entre profesionales: “La Odisea” es la primera película narrativa rodada por completo con cámaras de cine IMAX de 70mm. Nolan ya había usado IMAX de forma parcial en “Interstellar”, “Dunkirk” u “Oppenheimer”, pero siempre combinado con otros formatos porque las cámaras IMAX son enormes, ruidosas y limitadas en duración de plano.

Rodar una película entera así exige resolver un problema muy concreto de sonido directo: el motor de la cámara se colaba en el micro de campo. Para esta película se desarrolló una nueva carcasa insonorizante —conocida como “el blimp”— que por fin permite grabar diálogo limpio con la cámara rodando. Es ingeniería de producción, no marketing: sin esa pieza, esta decisión creativa no habría sido viable en un rodaje de acción con localizaciones reales.

El director Christopher Nolan junto al director de fotografía Hoyte van Hoytema, ASC, durante el rodaje
Foto oficial de prensa: Universal Pictures

La consecuencia práctica para cualquiera que haya programado un rodaje: cada plano en 70mm cuesta más metraje de negativo, más peso de equipo, más tiempo de carga de magazine y menos margen de repetición de toma. Multiplicarlo por una película entera, en siete países, es un ejercicio de logística que muy pocos estudios estarían dispuestos a financiar hoy.

La proyección añade otra capa de complejidad. La copia final no es una sola versión: cambia según la sala.

  • 1.43:1 — copias de película en IMAX 70mm (la composición “completa”)
  • 1.90:1 — pantallas IMAX digitales
  • 2.20:1 — copias de 70mm estándar
  • 2.39:1 — copias de 35mm
  • 2.39:1 o 1.85:1 — resto de formatos de gran pantalla

Cada formato exige tirar un máster distinto para que la composición llegue correcta a cada tipo de sala. Eso también es coste, y no se recupera vendiendo entradas de más: es el peaje de insistir en un formato.

Por qué en España nadie verá la copia que Nolan quiso hacer

Aquí está el dato que más me interesa como espectador español y como profesional. Solo 41 salas en el mundo pueden proyectar la versión íntegra en IMAX 70mm (formato 1.43:1, la composición que Nolan considera la “correcta”):

  • 25 en Estados Unidos
  • 9 en Canadá
  • 3 en Reino Unido
  • 1 en Australia, 1 en Bélgica, 1 en República Checa y 1 en Francia

Ninguna está en España. El público español verá “La Odisea” en IMAX digital, en Dolby o en pantalla convencional —formatos perfectamente dignos—, pero no la composición exacta que Nolan diseñó fotograma a fotograma para esas 41 salas de referencia.

No es un despiste de distribución. Es la consecuencia directa de una decisión de formato que prioriza la experiencia sobre el alcance. Cuando un director con el peso de Nolan elige un formato minoritario, el estudio asume que la mayoría del público mundial va a ver una versión distinta de la “definitiva”, y lo acepta como parte del coste de tener a ese director en su catálogo.

250 millones sin una franquicia detrás: el riesgo real

Aquí es donde la conversación deja de ser sobre cine y pasa a ser sobre negocio. El presupuesto de producción se estima en 250 millones de dólares —una de las cifras más altas de la carrera de Nolan—. Universal destinaría otros 125 millones aproximadamente a marketing, lo que sitúa el coste combinado cerca de los 375 millones. Son cifras que reporta la prensa especializada a partir de fuentes del sector, no un comunicado oficial del estudio: las trato como estimación, no como dato cerrado.

El caballo de Troya en "La Odisea", escrita, producida y dirigida por Christopher Nolan
Foto oficial de prensa: Universal Pictures

Con la regla habitual del negocio —una película necesita recaudar en torno a 2,5 veces su presupuesto para ser rentable, porque el estudio no se queda el 100% de la taquilla— el umbral real de rentabilidad se sitúa entre 625 y 750 millones de dólares en todo el mundo. Es una cifra de éxito de franquicia, exigida a una película que no es secuela, ni remake, ni tiene personajes previamente probados en otro medio. Su “IP” es un poema de casi tres mil años que todo el mundo conoce de nombre pero que nadie ha visto en pantalla con este presupuesto.

Esa es la anomalía que cualquier persona de producción reconoce enseguida. Los estudios grandes llevan una década concentrando el riesgo de nueve dígitos casi exclusivamente en material con audiencia garantizada de antemano: cómics, sagas, videojuegos. Que Universal ponga esta cifra sobre una adaptación literaria sin precedente reciente en pantalla solo se explica por una variable: el nombre de Christopher Nolan funciona, él solo, como una marca capaz de mover a una audiencia global. Pocos directores pueden decir lo mismo, y ese es el argumento que Nolan ha usado para negociar su posición desde “Oppenheimer”.

La jugada de Universal: por qué le interesa esta apuesta

Para entender por qué Universal firma esto hay que mirar cómo llegó Nolan hasta aquí. Rompió su vínculo histórico con Warner Bros. —el estudio con el que hizo casi toda su filmografía desde “Memento”— a raíz de un choque en 2020 por la ventana de estreno de “Tenet” en plena pandemia.

Nolan llevó “Oppenheimer” a Universal en unos términos poco habituales: presupuesto de unos 100 millones con un marketing equivalente, control creativo total, un 20% del primer dólar de taquilla bruta —una participación que se paga antes de que el estudio recupere costes— y una ventana teatral de 100 días. Con “Oppenheimer” convertido en éxito crítico, comercial y en un Óscar a mejor película, Universal decidió retener a Nolan para este proyecto pese a que Warner Bros. intentó recuperarlo con una oferta específica.

El precedente explica la estrategia de estreno de “La Odisea”. Universal ha fijado una ventana teatral exclusiva de al menos cinco fines de semana para su calendario de 2026 (siete a partir de 2027). Todo apunta a que la película no llegará a plataformas de pago por visión hasta mediados de noviembre, unos 123 días después de su paso por salas, replicando el patrón de “Oppenheimer”.

En un mercado donde la mayoría de estrenos saltan a PVOD en cuestión de semanas, sostener esa ventana en 2026 es una declaración de intenciones: Universal apuesta a que la experiencia de sala, no la conversación en streaming, es lo que sostiene el valor de este tipo de proyecto. Es una apuesta que solo se puede permitir con un director capaz de convocar al público sin depender de una franquicia previa.

Lo que dicen las primeras críticas, leído desde el oficio

En las horas siguientes al estreno, “La Odisea” se sitúa en Rotten Tomatoes en una banda del 96-98% de reseñas positivas sobre más de 260 críticas registradas, la puntuación más alta de la carrera de Nolan hasta ahora. Es un matiz importante: se trata de un agregado en tiempo real que puede moverse en los próximos días.

NPR la describe como “trepidante pero desigual”, y destaca que Matt Damon ofrece “una interpretación seca y directa que está entre lo mejor de su carrera”. The Hollywood Reporter coincide en el matiz: “desigual, y no iguala la solidez y la complejidad intelectual de Oppenheimer”, aunque “se eleva gracias a un reparto deslumbrante”.

Leído desde producción, ese “desigual” que repiten casi todas las críticas no es un fallo de guion aislado. Es el riesgo lógico de rodar una épica coral de casi tres horas en formato IMAX íntegro, con un elenco de ocho actores de primera fila repartiendo metraje, y localizaciones reales en siete países. Cuando el rodaje impone tantas restricciones técnicas, el montaje tiene menos margen para corregir el ritmo sin sacrificar la escala visual que es, precisamente, la razón de ser del proyecto. Los mismos elementos que hacen de esta película un acontecimiento técnico son los que explican por qué a los críticos les cuesta encontrarle el pulso narrativo perfecto.

Qué significa para el cine de gran presupuesto post-huelgas

Desde 2023, tras las huelgas de guionistas y actores que paralizaron Hollywood durante meses, los estudios han reducido el número de apuestas de presupuesto alto y han concentrado casi todas en IP reconocible: menos riesgo por título, más dependencia de franquicias ya amortizadas. “La Odisea” rompe ese patrón por un solo factor: el capital de autor de Nolan, acumulado título a título desde que dejó de necesitar el paraguas de una saga para llenar salas.

Si el resultado de taquilla acompaña a la recepción crítica, el mensaje para el resto de la industria será claro: todavía hay hueco para apuestas de esta escala sin IP previa, siempre que exista un director con suficiente peso de marca propia. Si no lo hace, reforzará la tesis contraria —que ni siquiera Nolan puede sostener solo un presupuesto de tentpole sin franquicia— y los estudios se replegarán aún más hacia lo conocido. En cualquiera de los dos escenarios, “La Odisea” va a quedar como caso de estudio en cualquier conversación seria sobre qué tipo de cine de gran presupuesto puede seguir haciéndose en salas.

Tráiler oficial